lunes, septiembre 17, 2007
martes, agosto 28, 2007
Fragmento de "Trópico de Capricornio", de Henry Miller
Laura, la ninfómana, baila la rumba, con el sexo exfoliado y retorcido como la cola de una vaca.
La danza del sábado por la noche, la danza de melones que se pudren el cubo de la basura, de moco verde fresco y ungüentos viscosos para las partes tiernas. La danza de las máquinas tragaperras y los monstruos que las inventan. La danza de los revólveres y los cabrones que los usan. La danza de la cachiporra y los capullos que golpean sesos hasta convertirlos en un pulpo de pólipo. La danza del mundo del magneto, la bujía que no hace chispa, el suave zumbido del mecanismo perfecto, la carrera de velocidad en una plataforma giratoria, el dólar a la par y los bosques muertos y mutilados. El sábado por la noche de la danza vacía del alma, en la que cada bailarín que brinca es una unidad funcional en el baile de San Vito del sueño de la tiña.
Laura, la ninfómana, esgrimiendo su vagina, con los dulces labios de pétalo de rosa dentados con garras de rodamiento de bolas y culo como una articulación de rótula. Centímetro a centímetro, milímetro a milímetro empujan por la pista el cadáver copulador. Y después, ¿zas!. Como si desconectaran un conmutador, cesa la música de repente y con la interrupción los bailarines se separan, con los brazos y las piernas intactos, como hojas de té que bajan al fondo de la taza.
La danza del sábado por la noche, la danza de melones que se pudren el cubo de la basura, de moco verde fresco y ungüentos viscosos para las partes tiernas. La danza de las máquinas tragaperras y los monstruos que las inventan. La danza de los revólveres y los cabrones que los usan. La danza de la cachiporra y los capullos que golpean sesos hasta convertirlos en un pulpo de pólipo. La danza del mundo del magneto, la bujía que no hace chispa, el suave zumbido del mecanismo perfecto, la carrera de velocidad en una plataforma giratoria, el dólar a la par y los bosques muertos y mutilados. El sábado por la noche de la danza vacía del alma, en la que cada bailarín que brinca es una unidad funcional en el baile de San Vito del sueño de la tiña.
Laura, la ninfómana, esgrimiendo su vagina, con los dulces labios de pétalo de rosa dentados con garras de rodamiento de bolas y culo como una articulación de rótula. Centímetro a centímetro, milímetro a milímetro empujan por la pista el cadáver copulador. Y después, ¿zas!. Como si desconectaran un conmutador, cesa la música de repente y con la interrupción los bailarines se separan, con los brazos y las piernas intactos, como hojas de té que bajan al fondo de la taza.
martes, agosto 14, 2007
Merendola Albricias
martes, agosto 07, 2007
Un libro como el Opio de Cocteau merece, por lo menos, una breve reflexión sobre el tiempo.
El tiempo que el drogadicto comprime para exprimir. Pues si bien en la vida todo caduca en cuanto lo tocamos, siempre montados en el expreso de la muerte del que hablará también nuestro Cocteau, es verdad que el adicto demuestra valor acelerando este expreso y reduciendo los meses en días, los días, en horas, y las horas en pequeños rituales estupefacientes de una duración incierta.
Alguna gente cree que el drogata olvida. Esto, evidentemente, es un error. No olvida sino que, al accederse a la realidad de forma diferente, también sus restos son almacenados diferentemente. Lo que le queda de ella es quizás más difuso, pero su mella es más profunda, más profunda la cicatriz que la realidad y lo cometido dejan siempre en la mente del drogadicto.
El tiempo que le envuelve es casi líquido. Si bien es cierto que al adicto los límites le apremian más, le son más inevitables pues están más cerca de la muerte/nada, también lo es que juega con ventaja, pues posee el don de parar el tiempo cuando más y mejor le convenga. Este don, fuente de todas las envidias y los odios despertados por los drogadictos a lo largo del tiempo y el espacio, viene acompañando a la adicción misma, es el premio para los que renuncian a la libertad, por otro lado muy sobrevalorada, y se dejan mecer en la dulce marea del tiempo líquido.
Alguna gente cree que el drogata olvida. Esto, evidentemente, es un error. No olvida sino que, al accederse a la realidad de forma diferente, también sus restos son almacenados diferentemente. Lo que le queda de ella es quizás más difuso, pero su mella es más profunda, más profunda la cicatriz que la realidad y lo cometido dejan siempre en la mente del drogadicto.
El tiempo que le envuelve es casi líquido. Si bien es cierto que al adicto los límites le apremian más, le son más inevitables pues están más cerca de la muerte/nada, también lo es que juega con ventaja, pues posee el don de parar el tiempo cuando más y mejor le convenga. Este don, fuente de todas las envidias y los odios despertados por los drogadictos a lo largo del tiempo y el espacio, viene acompañando a la adicción misma, es el premio para los que renuncian a la libertad, por otro lado muy sobrevalorada, y se dejan mecer en la dulce marea del tiempo líquido.
Opio. Diario de una desintoxicación. Jean Cocteau

El decir a un fumador en estado continuo de euforia que se está degradando equivale a decirle a un pedazo de mármol que está siendo deteriorado por Miguel Ángel, a un pedazo de tela que está siendo manchado por Rafael, a una hoja de papel que está siendo emborronada por Shakespere o al silencio que está siendo interrumpido por Bach.
jueves, julio 26, 2007
Roberto Arlt "Los siete locos"
Sí, llegará un momento en que la humanidad escéptica, enloquecida por los placeres, blasfema de impotencia, se pondrá tan furiosa que será necesario matarla como a un perro rabioso...Será la poda del árbol humano... una vendimia que sólo ellos, los millonarios, con la ciencia a su servicio, podrán realizar. Los dioses, asqueados de la realidad, perdida toda ilusión en la ciencia como factor de felicidad, rodeados de esclavos tigres, provocarán cataclismos espantosos, distribuirán las pestes fulminantes... Durante algunos decenios el trabajo de los superhombres y de sus servidores se concretará a destruir al hombre de mil formas, hasta agotar el mundo casi... y sólo un resto, un pequeño resto, será aislado en algún islote, sobre el que se asentarán las bases de una nueva sociedad.
sábado, julio 14, 2007
Idiota
Yo, personalmente, siempre he sabido que iba a morir a manos de un idiota. No sabía como y, por supuesto, no sabía porque. De hecho, un idiota no necesita un porqué, él te mata y punto. Pero incluso estando preparado tengo que admitir que esto me ha sorprendido. La idiotez es lo único que a estas alturas me sigue sorprendiendo. Es como si, después de haber visto un concurso en el que se eligen a los más idiotas del universo, siempre, y digo siempre, tuviera que salir alguien a batir el récord. No voy a contar exáctamente a qué viene este texto. De todas formas, vosotros, legión de fans cibernéticos, vengad mi muerte a manos de un idiota y haced chistes inteligentes sobre él que él no vaya a comprender. Eso les duele mucho.
Adiós.
Adiós.
martes, julio 10, 2007
miércoles, julio 04, 2007
martes, julio 03, 2007
TISM

TISM son "This Is Serious Mum", un grupo australiano tremendo. Siempre enmascarados, sus nombres en código son:
Ron Hitler-Barassi (vocals)
Humphrey B. Flaubert (vocals and drums)
Eugene de la Hot Croix Bun (vocals and keyboards)
John St Peenis (formerly saxophone, now vocals)
Jock Cheese (bass)
Les Miserables (vocals)
Tokin Blackman (formerly known as Tony Coitus) (guitar)
martes, junio 26, 2007
Cosas que molan
http://www.atmo.se/zino.aspx?articleID=399
Atmo son muy divertidos, los descubrí en el flog de un aamiga, especial atención a las secciones ANIMATIONS y READ MY LIPS.
Atmo son muy divertidos, los descubrí en el flog de un aamiga, especial atención a las secciones ANIMATIONS y READ MY LIPS.
lunes, junio 25, 2007
Echelon II
Estado Unidos ratificó la Convención Internacional de Telecomunicaciones en cuyo articulo 22 se especifica que los estados miembros acuerdan tomar todas las medidas posibles, adaptándose al sistema de telecomunicaciones utilizado, para asegurar el secreto de las comunicaciones internacionales. Obviamente, Echelon va en dirección contraria. Además, hay que indicar que estas convenciones no se firmaron pensando únicamente en la intimidad de los ciudadanos, sino en el secreto de las acciones llevadas a cabo por las grandes empresas de cada país, acciones en las que muchas veces la discreción es la llave del éxito. Así, en el informe anual de la Casa Blanca, se enfatiza repetidas veces el hecho de que la seguridad económica es fundamental no sólo para nuestros intereses nacionales sino también para nuestra seguridad nacional.
Es a través de escándalos económicos como las grietas del sistema Echelon en cuanto a funcionamiento se hacen más evidentes. La relación entre información interceptada y seguridad internacional queda desvirtuada cuando se constata que el sistema Echelon está siento usado, en la mayoría de los casos en los que desata una actuación estatal, para favorecer la economía estadounidense mediante el férreo control de las relaciones entre empresas transnacionales no norteamericanas.
En 1995, un escándalo sobre las comisiones cobradas por funcionarios de Arabia Saudí para asegurar la concesión de contratos millonarios a Airbus, la empresa europea de aeronáutica, revelaba a la opinión pública la sistemática vigilancia a la que las grandes empresas europeas son sometidas mediante el sistema Echelon durante la concesión de contratos para los que también licitan empresas norteamericanas. En este caso, la NSA se defendió aduciendo que se limitaron a comunicar la comisión de un delito tipificado, y a asegurar que no compartían su información con Boeing, sino que simplemente se habían limitado a denunciar a Airbus ante la evidencia de que pretendían conseguir los contratos ilegalmente mediante el pago de comisiones. De todas formas, estos hechos dejaban en evidencia el hecho de que Echelon no servía solo para asuntos de seguridad nacional, sino también para asegurar la hegemonía económica de Estados Unidos en el mundo.
Es a través de escándalos económicos como las grietas del sistema Echelon en cuanto a funcionamiento se hacen más evidentes. La relación entre información interceptada y seguridad internacional queda desvirtuada cuando se constata que el sistema Echelon está siento usado, en la mayoría de los casos en los que desata una actuación estatal, para favorecer la economía estadounidense mediante el férreo control de las relaciones entre empresas transnacionales no norteamericanas.
En 1995, un escándalo sobre las comisiones cobradas por funcionarios de Arabia Saudí para asegurar la concesión de contratos millonarios a Airbus, la empresa europea de aeronáutica, revelaba a la opinión pública la sistemática vigilancia a la que las grandes empresas europeas son sometidas mediante el sistema Echelon durante la concesión de contratos para los que también licitan empresas norteamericanas. En este caso, la NSA se defendió aduciendo que se limitaron a comunicar la comisión de un delito tipificado, y a asegurar que no compartían su información con Boeing, sino que simplemente se habían limitado a denunciar a Airbus ante la evidencia de que pretendían conseguir los contratos ilegalmente mediante el pago de comisiones. De todas formas, estos hechos dejaban en evidencia el hecho de que Echelon no servía solo para asuntos de seguridad nacional, sino también para asegurar la hegemonía económica de Estados Unidos en el mundo.
sábado, junio 23, 2007
Nos vigilan
El sistema Echelon se basa en la interceptación de comunicaciones mediante estaciones ubicadas en todo el mundo, se capturan todas las comunicaciones mediante satélite, teléfono móvil, internet y fibra óptica y se monitorizan mediante las enormes capacidades tecnologías de la NSA, que incluyen teconologías de reconocimiento y análisis de voz, tecnologías OCR (Optical Carácter Recogniton) para reconocer documentos escritos y software conocido como Diccionario Echelon que sirve para buscar y reconocer ciertas palabras o frases marcadas como importantes y marcar electrónicamente el mensaje en el que estén incluidas para su posterior análisis.
A mediados de los años 70 la NSA ya admitía la interceptación sistemática y masiva de comunicaciones por voz o cable y su análisis en busca de información relacionada con la seguridad nacional de los Estados Unidos, pero no ha sido hasta el 2001 cuando la Unión Europea ha admitido la existencia de un sistema de espionaje global conocido como Echelon mediante el “Report on the existence of a global system for the interception of private and comercial communications (Echelon interception system” del 11 de julio. En este documento se admite como cierta la existencia de semejante sistema, así como su funcionamiento basado en regulaciones secretas (no accesibles a las personas afectadas), su actuación arbitraria sobre la población civil (echelon no vigila solamente al enemigo o a personas sospechosas, sino que vigila a todo el mundo y fabrica sospechosos constantemente), su participación en actividades relacionadas no sólo con la seguridad nacional sino también con el espionaje industrial y su incompatibilidad con la legalidad internacional en términos de leyes de privacidad, de reglas de funcionamiento de los servicios de inteligencia, de leyes de protección de relaciones empresariales, etc...
A mediados de los años 70 la NSA ya admitía la interceptación sistemática y masiva de comunicaciones por voz o cable y su análisis en busca de información relacionada con la seguridad nacional de los Estados Unidos, pero no ha sido hasta el 2001 cuando la Unión Europea ha admitido la existencia de un sistema de espionaje global conocido como Echelon mediante el “Report on the existence of a global system for the interception of private and comercial communications (Echelon interception system” del 11 de julio. En este documento se admite como cierta la existencia de semejante sistema, así como su funcionamiento basado en regulaciones secretas (no accesibles a las personas afectadas), su actuación arbitraria sobre la población civil (echelon no vigila solamente al enemigo o a personas sospechosas, sino que vigila a todo el mundo y fabrica sospechosos constantemente), su participación en actividades relacionadas no sólo con la seguridad nacional sino también con el espionaje industrial y su incompatibilidad con la legalidad internacional en términos de leyes de privacidad, de reglas de funcionamiento de los servicios de inteligencia, de leyes de protección de relaciones empresariales, etc...
sábado, junio 16, 2007
viernes, junio 08, 2007
Echelon I (Nos vigilan)
Estoy haciendo un trabajo sobre sistemas de vigilancia globales. Este trabajo, evidentemente, lo postearé, pero antes, para ir introduciendo el tema, me gustaría colgar algunos fragmentos de textos que voy encontrando. Este primero, aparece en la página web de la National Security Agency.
"El enemigo del nuevo siglo mantiene una dramática ventaja sobre los enemigos del pasado –acceso a una industria global que se mueve a la velocidad de la luz. Una industria de telecomunicaciones de tres trillones de dolares anuales que ha equilibrado el campo de batalla.
Enemigos como Bin Laden puede aprovecharse de esta tecnología –teléfonos móviles, fax, internet, emails i sistemas de encriptado. Esta explosión forzó a la NSA a reconocer que ya no tenía la delantera en el campo de la tecnología. La agencia debía prepararse.
La NSA esta aumentando las colaboraciones con la industria y el mundo académico... Ecpandiendo su departamento de investigación y desarrollo, y reclutando sin descanso y contratando profesionales de la encriptación.
Estos cambios están revolucionando la capacidad de la Agencia para establecer sistemas de vigilancia en el extranjero y para proteger las comunicaciones sensibles del gobierno en la era digital. Estos cambios ofrecen a los militares y a los gobernantes una visión en tiempo real de los planes del enemigo. Estos cambios aseguran que la NSA seguirá siendo capaz de prevenir el conflicto, acortar las guerras y salvar vidas”.
TRADUCCIÓN: Toda la tecnología militar, al exportarse al mundo civil, puede ser aprovechada (obviamente) de mil formas que escapan al control estatal, algunas de ellas peligrosas, como son el terrorismo global o el espionaje industrial. Solución, pues seguir avanzando en la tecnología militar sin ningún tipo de control, involucrando además en ello a la industria privada y a ver qué pasa. Es posible que en un futuro la tecnología que desarrollemos hoy se vuelva de nuevo contra nosotros, pero bueno, en ese caso ya desarrollaríamos más tecnología militar para contrarrestarla, y así indefinidamente.
Desde luego, no es una postura muy inteligente, pero emocionante lo es un rato.
"El enemigo del nuevo siglo mantiene una dramática ventaja sobre los enemigos del pasado –acceso a una industria global que se mueve a la velocidad de la luz. Una industria de telecomunicaciones de tres trillones de dolares anuales que ha equilibrado el campo de batalla.
Enemigos como Bin Laden puede aprovecharse de esta tecnología –teléfonos móviles, fax, internet, emails i sistemas de encriptado. Esta explosión forzó a la NSA a reconocer que ya no tenía la delantera en el campo de la tecnología. La agencia debía prepararse.
La NSA esta aumentando las colaboraciones con la industria y el mundo académico... Ecpandiendo su departamento de investigación y desarrollo, y reclutando sin descanso y contratando profesionales de la encriptación.
Estos cambios están revolucionando la capacidad de la Agencia para establecer sistemas de vigilancia en el extranjero y para proteger las comunicaciones sensibles del gobierno en la era digital. Estos cambios ofrecen a los militares y a los gobernantes una visión en tiempo real de los planes del enemigo. Estos cambios aseguran que la NSA seguirá siendo capaz de prevenir el conflicto, acortar las guerras y salvar vidas”.
TRADUCCIÓN: Toda la tecnología militar, al exportarse al mundo civil, puede ser aprovechada (obviamente) de mil formas que escapan al control estatal, algunas de ellas peligrosas, como son el terrorismo global o el espionaje industrial. Solución, pues seguir avanzando en la tecnología militar sin ningún tipo de control, involucrando además en ello a la industria privada y a ver qué pasa. Es posible que en un futuro la tecnología que desarrollemos hoy se vuelva de nuevo contra nosotros, pero bueno, en ese caso ya desarrollaríamos más tecnología militar para contrarrestarla, y así indefinidamente.
Desde luego, no es una postura muy inteligente, pero emocionante lo es un rato.
martes, mayo 15, 2007
Walter Benjamin

Este señor tan gracioso es Walter Benjamin, uno de los grandes pensadores del siglo veinte. Era un señor que creía que el ser humano vive en permanente estado de emergencia, pues es imposible calcular las consecuencias de las acciones que emprendemos ni su alcance, es decir, es imposible calcular lo que sucederá en base a lo sucedido hasta ahora.Todo es posible porque el ser humano es eso, posiblidad. También creía que es imporante que el ciudadano tenga ideas propias (y que le guste pasear, flaneurear), ser más allá de dogmas o ideologías. Era un tío majo, vamos. Como no podía ser de otra manera en la época que le tocó vivir, murió perseguido por todos. Atrapado en la frontera española, con los nazis de la ocupación detrás y los paletos franquistas delante, decidió quitarse la vida en Portbou, una tarde de 1940.
lunes, abril 30, 2007
lunes, abril 23, 2007
¿Hogar, dulce hogar?
Nos echan de nuestra casa.
Bueno, es algo que tenía que pasar. En una ciudad como Barcelona, en la que hay gente que alquila “lofts” de 45 metros cuadrados por 800 euros (vi uno, solo por curiosidad y por ver la cara del que lo enseñaba, la semana pasada), un piso agradable, con terraza y dos habitaciones grandes por 700 euros no podía durar eternamente.
Hay varias cosas de la maniobra que me molestan, de todas formas:
En dos años y medio, desde que se alquiló este piso, los precios del alquiler se han más que duplicado en esta ciudad (la botiga més gran del món), es decir, que llevamos dos meses buscando pisos y cualquier cosa remotamente parecida al que tenemos ahora, cuesta entre 1200 y 1300 euros. Alegría, alegría, que aquí el dinero lo regalan.
Otra cosa que me molesta es, claro, que nos echan del piso porque lo ha comprado una empresa que reforma y vende pisos después de adaptarlos al mercado de lujo, es decir, que compran mi piso por 100, le dan una mano de pintura, ponen buzones y cubren el precioso suelo de baldosas con parquet de imitación, y lo venden por 250. Como ya sabéis, el trabajo dignifica, y menos mal que esta gente no sabe lo que es la dignidad ni les interesa, porque trabajar, lo que es trabajar, más bien poco.
En cualquier caso, lo que más me saca de quicio no tiene que ver con el dinero o con el precio de los pisos. Lo que más me jode es que me gusta mi piso. Es bonito y lo tenemos arreglado. Conozco a todos los vecinos y salgo a la terraza a desayunar y me los encuentro en su jardincito. Me gusta comer y justo debajo de casa hay un restaurante segoviano en el que hacen unos bistecs que no se los salta un gitano. Me gusta andar y voy caminando hasta el centro o paseo por la diagonal tan a gusto casi todas las mañanas. Sí, me gusta mucho, y me jode tener que irme porque en este país solo se contemple el concepto de “hogar”, es decir, de lugar de residencia permanente en el que se tienen raíces y con el que se han establecido relaciones sentimentales duraderas, en caso de propiedad absoluta. O sea, que solo tienes un hogar si lo has comprado, la gente que vive de alquiler no vive en un hogar, sino en un espacio temporal sin valor alguno más allá del precio por metro cuadrado. Puedes pasar 20 años alquilado en un piso, que tus vecinos sean amigos, que hayas criado a tus hijos en esa casa, y para el Estado seguirá sin ser un hogar y, por tanto, sin merecer protección. La única protección para esto, como para muchas otras cosas, es el dinero. Cómprate la casa. Cómprate a los niños a base de playstations y discos de Bisbal. Cómprate un estatus conduciendo un cochazo de gama alta tan aparatoso como absurdamente caro. Cómprate la felicidad a base de prozac, sofrinor, orfidal, vuprex y rohipnol. Cómprate confianza en ti mismo a base de bisturí y de corporaciones dermoestéticas.
Luego muérete y que el Estado o algún hijo malcriado y con un gusto músical penoso arramble con todo.
Bueno, es algo que tenía que pasar. En una ciudad como Barcelona, en la que hay gente que alquila “lofts” de 45 metros cuadrados por 800 euros (vi uno, solo por curiosidad y por ver la cara del que lo enseñaba, la semana pasada), un piso agradable, con terraza y dos habitaciones grandes por 700 euros no podía durar eternamente.
Hay varias cosas de la maniobra que me molestan, de todas formas:
En dos años y medio, desde que se alquiló este piso, los precios del alquiler se han más que duplicado en esta ciudad (la botiga més gran del món), es decir, que llevamos dos meses buscando pisos y cualquier cosa remotamente parecida al que tenemos ahora, cuesta entre 1200 y 1300 euros. Alegría, alegría, que aquí el dinero lo regalan.
Otra cosa que me molesta es, claro, que nos echan del piso porque lo ha comprado una empresa que reforma y vende pisos después de adaptarlos al mercado de lujo, es decir, que compran mi piso por 100, le dan una mano de pintura, ponen buzones y cubren el precioso suelo de baldosas con parquet de imitación, y lo venden por 250. Como ya sabéis, el trabajo dignifica, y menos mal que esta gente no sabe lo que es la dignidad ni les interesa, porque trabajar, lo que es trabajar, más bien poco.
En cualquier caso, lo que más me saca de quicio no tiene que ver con el dinero o con el precio de los pisos. Lo que más me jode es que me gusta mi piso. Es bonito y lo tenemos arreglado. Conozco a todos los vecinos y salgo a la terraza a desayunar y me los encuentro en su jardincito. Me gusta comer y justo debajo de casa hay un restaurante segoviano en el que hacen unos bistecs que no se los salta un gitano. Me gusta andar y voy caminando hasta el centro o paseo por la diagonal tan a gusto casi todas las mañanas. Sí, me gusta mucho, y me jode tener que irme porque en este país solo se contemple el concepto de “hogar”, es decir, de lugar de residencia permanente en el que se tienen raíces y con el que se han establecido relaciones sentimentales duraderas, en caso de propiedad absoluta. O sea, que solo tienes un hogar si lo has comprado, la gente que vive de alquiler no vive en un hogar, sino en un espacio temporal sin valor alguno más allá del precio por metro cuadrado. Puedes pasar 20 años alquilado en un piso, que tus vecinos sean amigos, que hayas criado a tus hijos en esa casa, y para el Estado seguirá sin ser un hogar y, por tanto, sin merecer protección. La única protección para esto, como para muchas otras cosas, es el dinero. Cómprate la casa. Cómprate a los niños a base de playstations y discos de Bisbal. Cómprate un estatus conduciendo un cochazo de gama alta tan aparatoso como absurdamente caro. Cómprate la felicidad a base de prozac, sofrinor, orfidal, vuprex y rohipnol. Cómprate confianza en ti mismo a base de bisturí y de corporaciones dermoestéticas.
Luego muérete y que el Estado o algún hijo malcriado y con un gusto músical penoso arramble con todo.
miércoles, abril 11, 2007
Albricio (II)
Así, en el puerto oscuro, Albricio paseaba y se sentía seguro. No deja de ser curiosa la capacidad de los hombres para inventarse confort y seguridad, para imaginarse hogares, en los sitios más inverosímiles. Porque para Albricio esas callejas húmedas y esas esquinas roídas eran un hogar. A veces incluso más que el sitio en el que dormía. Eran horas y horas de paseos ensimismado, como si el resto de las personas, los borrachos, los clientes, los mendigos y desahuciados, los que buscaban algo y las que lo ofrecían todo, como si todos, desparecieran a cada paso y sus ruidos y sus gritos se apagaran y no consiguieran romper el ritmo de sus pensamientos. Allí fue donde Albricio empezó a tejer, lentamente, las historias que sin él pretenderlo se le venían a la cabeza y le hablaban, como surgidas de debajo de algún adoquín. Él no hablaba de ellas con nadie, en realidad pocos eran sus amigos y ninguno demasiado íntimo, al menos antes de que apareciera Moises, pero aunque los hubiera habido tampoco les hubiera hablado de ellas.
Y así Albricio, entre paseo nocturno y paseo nocturno, y más bien poco más, llego a hacerse todo un hombre. Más bien desgarbado, más flaco que gordo y más estrecho que ancho, pero hombre. Le gustaba vivir todavía con su madre, ya mayor y sola al fin, abandonados ya los hombres de ida y vuelta y de olores rancios, porque todavía, de vez en cuando, insistía en contarle alguno de sus cuentos, todos oidos una y mil veces.
Y así Albricio, entre paseo nocturno y paseo nocturno, y más bien poco más, llego a hacerse todo un hombre. Más bien desgarbado, más flaco que gordo y más estrecho que ancho, pero hombre. Le gustaba vivir todavía con su madre, ya mayor y sola al fin, abandonados ya los hombres de ida y vuelta y de olores rancios, porque todavía, de vez en cuando, insistía en contarle alguno de sus cuentos, todos oidos una y mil veces.
miércoles, abril 04, 2007
Albricio Zapatetas (Parte I)
Albricio Zapatetas, nacido contradicción, nunca encontró un sitio en este mundo. Su madre, húngara de nacimiento pero criada en la Barcelona húmeda y dividida de los años 60, decidió hacerle caso a su padre, inmigrante perpetuo, y ponerle al niño un nombre español, bien español. El padre estuvo menos de seis meses y después desapareció, para inmigrar en algún otro lado, o en alguna otra mujer, mejor dicho, pero a Albricio se le quedó el nombre para siempre porque los nombres no migran. Al menos no tanto.
Así Albricio se crió en unos callejones magníficos, con charcos en los que chapotear y con cajas de cartón con las que hacer castillos con sus amigos, con edificios vacíos en los que esconderse a fumar cuando era un chaval, y con rincones oscuros y portales con luces fundidas en los que sobarse cuando ya lo era menos.
Su madre no tenia oficio que él supiera, pero nunca faltaba un plato en la mesa. El problema era que a veces sí sobraba el padre de turno. Porque a Albricio le gustaba estar con su madre cuando estaban a solas, cuando le contaba viejas historias húngaras como la de la bruja y el emperador, o la del árbol que se sentía solo en medio del bosque, pero no le gustaba su madre cuando le sonreía a algún desconocido, o cuando se traía a casa a alguno que olía más a aguardiente que a otra cosa. Y eso, desgraciadamente, era muy a menudo. De modo que, cuando el ambiente en casa no le caía con gusto, Albricio se bajaba a la calle y, en plena noche, echaba a andar hacia el puerto.
Por si alguno no lo sabe, el puerto de Barcelona ha sido siempre un refugio. Desde expediciones romanas que se encontraban con íberos en el Turó de la Peira y bajaban a refugiarse debajo del Mons Taber, hasta travestidos y putas que huían de los defensores a sueldo (siempre a sueldo) de la moralidad y se refugiaban en los estrechos callejones del barrio chino.
Así Albricio se crió en unos callejones magníficos, con charcos en los que chapotear y con cajas de cartón con las que hacer castillos con sus amigos, con edificios vacíos en los que esconderse a fumar cuando era un chaval, y con rincones oscuros y portales con luces fundidas en los que sobarse cuando ya lo era menos.
Su madre no tenia oficio que él supiera, pero nunca faltaba un plato en la mesa. El problema era que a veces sí sobraba el padre de turno. Porque a Albricio le gustaba estar con su madre cuando estaban a solas, cuando le contaba viejas historias húngaras como la de la bruja y el emperador, o la del árbol que se sentía solo en medio del bosque, pero no le gustaba su madre cuando le sonreía a algún desconocido, o cuando se traía a casa a alguno que olía más a aguardiente que a otra cosa. Y eso, desgraciadamente, era muy a menudo. De modo que, cuando el ambiente en casa no le caía con gusto, Albricio se bajaba a la calle y, en plena noche, echaba a andar hacia el puerto.
Por si alguno no lo sabe, el puerto de Barcelona ha sido siempre un refugio. Desde expediciones romanas que se encontraban con íberos en el Turó de la Peira y bajaban a refugiarse debajo del Mons Taber, hasta travestidos y putas que huían de los defensores a sueldo (siempre a sueldo) de la moralidad y se refugiaban en los estrechos callejones del barrio chino.
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